¿Cómo construir tus ahorros de manera eficiente?

¿Cómo construir tus ahorros de manera eficiente?

Casi todos han dicho alguna vez “este año comienzo a ahorrar” y simplemente ha quedado en palabras. El ahorro es un hábito que se debe fomentar y la falta de aprendizaje en la administración del dinero, es lo que impide un ahorro eficiente.

Por tanto, para lograr unas finanzas personales sanas, debe implementar una estrategia que contribuya al hábito del ahorro y mejorar así su solvencia económica. Ahora bien, mucho se habla de ahorrar y muy poco de cómo hacerlo…

Entonces, ¿qué se necesita para un ahorro eficiente?

Primero lo primero. Establezca sus objetivos: ¿en qué utilizaré este dinero?, ¿durante cuánto tiempo quiero extender mi ahorro?, ¿cuánto dinero necesito reunir? Cuando determine sus metas, será mucho más fácil definir el tiempo, la cantidad de dinero que retendrá de sus ingresos y el destino de estos será un motivador constante.

Establezca sus necesidades y bajo esas conclusiones defina si la inversión de sus ahorrar será a corto, mediano o largo plazo. Ahora bien, teniendo claro estos aspectos, manos a la obra.

¿Cómo comenzar?

 Lo más común a escuchar es “incremente sus ingresos para comenzar a ahorrar”, lo cual tiene sentido, pues destinará parte de sus ingresos totales, a ese objetivo o sueño por cumplir. Sin embargo, no debe limitarse o rendirse, si no cuenta con un incremento en su liquidez económica. A veces, solo se necesita redireccionar sus gastos, para mejorar y obtener ese dinero extra que le hace falta.

Por ello, si en un mes, usted compra más de dos o tres productos que son prescindibles, evalúe si realmente los necesita o si pueden esperar. Ese dinero que gastaría en una cena fuera de casa o un par de zapatos nuevos, puedo ir directo a la cuenta de ahorros.

En ese sentido, deténgase y siempre piense antes de comprar: ¿realmente lo necesito? De esta manera, le será mucho más fácil priorizar sus gastos y administrar mejor su dinero. Recuerde que ahorrar es un hábito que debe aprender y por tanto, debe practicar a diario hasta que se vuelva inherente a usted.

Comience de menor a mayor. Se recomienda ahorrar un 20% o 10% del total de sus ingresos. Es decir: si al mes recibe $500 dólares, retenga $50 dólares (10%). Ahora bien, no se limite si sus ingresos no le permiten guardar tanto dinero. Sea sincero con usted mismo, pero establezca una cifra y cumpla con el objetivo.

Finalmente, abra una cuenta de ahorros, exclusiva para este dinero. Separe sus finanzas, pues si mantiene todo en un mismo lugar, le será más tentador gastarlo en banalidades. Tómese su tiempo y organícese. La constancia le hará adquirir nuevas y mejores hábilidades, para administrar de manera eficiente sus ingresos. 

Cuida tus finanzas

¿Tienes plan a futuro?

Algunos quieren un carro nuevo, otros piensan en remodelar su casa o adquirir una, hay quienes quieren un teléfono de última generación o están aquellos que quieren regalarse un par de zapatillas nuevas. Sin embargo, son pocos los que planifican cómo utilizar e inventir su dinero y es este paso, el que muchos se saltan, el alivio para un futuro más seguro.

La planificación económica

No se limita a las personas con muchos o pocos ingresos, entre mayor organizado tengas tu presupuesto, mejor y más fácil será lograr tus objetivos. Por ello es necesario revisar los gastos básicos contra aquellos de los que puedes presincidir. Por ejemplo: esa suscripción de televisión o entretenimiento que ocupas con poca frecuencia, versus el recibo de la luz o el agua potable… O esa cena que hiciste fuera de casa, versus el supermecado de un mes.

¿Cuando aprender a priorizar?

La liquidez económica es más fluida, pues tu dinero lo enfocas en lo que realmente necesitas. Consecuente a esto, viene la acción de ahorrar. Es decir, si te comienza a sobrar dinero, no lo malgastes, mejor haz un fondo de emergencia para resolver cualquier inmediatez en el futuro.

Y esta misma lógica, puede ser aplicada a los negocios. Construye un fondo de emergencia que respalde tu empresa y además, controla los servicios que pagas, con un presupuesto de lo netamente necesario, para continuar operando e invertir en las necesidades de tu negocio y así poder potenciarlo aún más. Al construir un hábito, será más fácil para ti administrar tus activos y consolidar tus deudas de manera más inmeditada.